12.4.19

La guerra contra las drogas, una derrota universal

Mujer fumando marihuana durante el 420 Pro Cannabis Rally en el Hyde Park de Londres. / Velar Grant/ZUMA Press, tomado desde el sitio Agenciasinc.es



Por donde se mire “la guerra contra las drogas” ha sido un rotundo fracaso, el fenómeno no solo se ha disparado, con ello aumentando el consumo de drogas, aumento en la variedad de estas y la rentabilidad del narcotráfico se ha disparado. Siendo algo inmorales podríamos decir: ¿qué es lindo el mercado no?. En lo único que ha sido exitosa esta guerra, es en encarcelar narcotraficantes, pero rara vez se trata de los “capos” de la droga.
Cabe entender que el combate a las drogas se ve fuertemente influenciado por el lobby de los grupos conservadores, que han impuesto su agenda y construido un manto de inmoralidad en torno a estas. El siguiente factor influyente es la presión de estos grupos en la agenda política, convirtiendo a productos que antaño se vendían libremente en engendros del demonio, que la ley debe perseguir.

De no existir el lobby conservador, sin dudas que el tratamiento del fenómeno hoy sería diferente. No hablaríamos de “guerra” sino, de gestión de un fenómeno económico más como cualquier otro (como el alcohol, los cigarrillos o las bebidas azucaradas, etc.).
Me explico. El comercio de sustancias ilícitas en estricto rigor es una actividad económica como cualquier otra. Se mueve bajo las mismas motivaciones que cualquier otro tipo de comercio; la de obtener la mayor rentabilidad posible. La violencia asociada al negocio de las drogas se origina en el propio Estado, que de manera extraña vemos como, economías de corte liberal, presionan para la intervención del Estado, prohibiendo este negocio y dejándolos fuera de la ley.

Todo el mundo sabe de las consecuencias que en Estados Unidos generó la prohibición de producción y venta de alcohol (Ley seca, impulsada por el lobby conservador), no solo se produjo más alcohol, sino que el consumo aumentó, a tal grado que la producción propia fue incapaz de satisfacer la demanda y fue necesario importar alcohol. Como el producto era ilegal entonces hablamos de tráfico y contrabando. La prohibición además le dio aire a la acción organizada del delito, que concentró el comercio en verdaderos oligopolios, naciendo con ello las “Mafias” que lo controlaban. 

En un escenario de comercio ilegal, como no es posible resolver las diferencias por el imperio de la ley o el arbitraje, estas se resuelven por medio de la violencia. Les suena ahora lo que ocurre con el narcotráfico.


En suma, han sido los Estados quienes en actos de intervención movidos más por los fanatismos moralizantes los que han posibilitado escenarios sin control para el desarrollo del narcotráfico y todas sus nefastas consecuencias.

Cabe preguntarse, si realmente existe interés por controlar este flagelo, o simplemente se estira el problema para mantener con vida una actividad económica que, mal que mal mueve millones de dólares, activando de esta forma la economía financiera, siendo la maravilla para los banqueros de paraísos fiscales, a los que les llega el dinero en forma de un río de dólares.

Finalmente, cuando la DEA y el gobierno colombiano acaban con Pablo Escobar Gaviria y con ello el fin del cartel de Medellín. A caso no hicieron otra cosa que destruir un oligopolio de la droga para luego crear un monopolio en manos del cartel de Cali. En fin, ….

9.4.19

Anomia Boba o la cultura de la corrupción legitimada



La cultura de la pillería, de la trampa, de “ganarle a quien vive”, pero sin ganar nada en realidad es lo que el Filósofo argentino Carlos Nino denomina como Anomia Boba, tan característica de este lado del charco.
La Anomia hace referencia a un estado de ausencia de normas para regular la vida social. Se puede tratar de una ausencia efectiva de las normas o un incumplimiento paulatino de ellas, lo que provoca la sensación de que las leyes no existen.

Nino caracteriza a la anomia boba como una inobservancia de la ley que no favorece a nadie. Anomia hace referencia a un estado de ausencia de normas para regular la vida social. ...

Nino se pregunta por el origen de tan arraigada costumbre de la trampa fácil en estas tierras. Señala que se origina en una falta de cooperación social necesaria para la construcción de instituciones y de legalidad. La cooperación social es, para Nino, el cemento de la sociedad, y ésta no es posible si las normas destinadas a facilitar la cooperación social son incumplidas de la manera más torpe. Otra manera de generar anomia boba es mediante interpretaciones nocivas de las normas, o la impunidad de las clases gobernantes.

Si desde las élites olímpicamente escaquean, esquivan o evaden la acción de la justicia, quedando sus fechorías sin castigo. ¿Se le puede pedir al resto de la sociedad que cumpla las normas?. Claramente no. En el Chile del siglo XXI hemos dados varios pasos hacia atrás para graduarnos de país corrupto y anomico !!

BAJO CRECIMIENTO ECONÓMICO


{Fijarse en la imagen, para saltar a los estándares del PIB promedio de la OCDE, haciendo más de lo mismo, no es el camino, y no veo a ninguna autoridad preocupada de ello}

Seamos sinceros, el problema del bajo crecimiento en Chile es estructural. Tenemos un modelo de desarrollo que solo ha privilegiado el desarrollo de las inversiones en commodities (Mercado de materias primas), luego el precio de estos a nivel internacional se fija en el gran teatro de la especulación que son las bolsas de valores. Es decir, que Chile sea más o menos rico, no depende de lo que en Chile y los chilenos podamos hacer sino, depende del interés que exista en los mercados por los commodities que Chile exporta.

Este modelo ya se agotó. Somos el país que más dinero logra extraer con una matriz productiva centrada en la explotación de recursos naturales. Más riqueza no vamos a generar, por cuanto, los niveles de crecimiento, año a año, de no mediar un cambio en el paradigma de desarrollo, francamente serán marginales.

Ahora, lo que me molesta e irrita es que la explicación al bajo crecimiento sea la reforma tributaria, ello simplemente es asumir que el cojo (en este caso los empresarios), le echa la culpa al empedrado. Si el crecimiento y el desarrollo del país es tan voluble a estas variables, ¿por qué jamás se disparó cuando no existía la tan mentada reforma?.

Pero lo que resulta el colmo a la majadería, es continuar culpando a la administración anterior del bajo crecimiento. Esto solo demuestra que, el actual gobierno o es de plástico o no gobierna y bien podría hacerlo una piedra y no haría gran diferencia. Más bien, se gobierna tratando de sacar réditos políticos a costa de lo que sea, incluso, a costa del desarrollo del país. Y finalmente, nos demuestra que, ante esta crisis de la matriz productiva, la coalición gobernante no tiene ningún plan para hacerle frente y solo se dedicaran a administrar lo ya existente, que simplemente es insuflarle aire a un agónico. Necesitamos desarrollar una nueva matriz productiva pero ya, centrada en la I+D+e.

Si se elige un gobierno solo para administrar, mejor nos ahorramos todo el show mediático y hagamos una licitación para elegir al mejor administrador. Gobernar un país es ante todo un asunto político y es justamente eso lo que falta, más visión política y menos tecnocracia.