¿Por
qué la UDI se opone tan férreamente a que los Chilenos en el exterior tengan
derecho a votar?. La verdad, si uno revisa los argumentos que este partido esgrime, no se puede pensar otra cosa que se trata de políticos de mirada corta, estrecha o simplemente que
son un partido político troyano, anti Chileno y anti nacional, donde se disfrazan con traje de huaso para las fiestas patrias
y nada más.
Juan
Antonio Coloma, Presidente de la UDI, señaló por la prensa que “un hijo de chileno
que nunca ha estado en Chile no tenía derecho a votar y decidir de las cosas
que ocurren en Chile”. Ok, a priemera mirada suena bien. Pero que sepa de una buena vez este
caballero que, los suizos son suizos hasta la 9º generación de nacidos fuera de su país. Que los alemanes cumpliendo
con el “Jus Sanguinis” son alemanes
de manera indefinida, es decir, son alemanes por siempre y con plenos derechos, porque son alemanes
estén donde estén.
Las naciones europeas sustentan la
nacionalidad en el Derecho de la Sangre (Jus
Sanguinis), por sobre el Derecho de Suelo (Jus Solis ), es decir, son
franceses, suecos, daneses, etc. quienes sean hijos de padre y madre franceses,
suecos, daneses, etc. Además,
muchos países asiáticos también sustentan la nacionalidad en el principio del
Jus Sanguinis, el mejor ejemplo de esto es Japón.
En
Chile somos chilenos los nacidos de padre y madre chilenos y nacidos en
territorio chileno (ojo con el conjuntor Y ). Fuera de chile, se corre el riesgo de perder la
nacionalidad, pues prima el Jus Solis por sobre el Jus Sanguinis.
Los
Estados regidos bajo la premisa
del Jus Sanguinis, tienen en sus
manos un poderoso instrumento y argumento para influir política, económica y culturalmente más allá de sus fronteras naturales, lo
que sin duda les reporta mayores grados de poder y de proyección política. Poseen
una tremenda herramienta de influencia geopolítica que se extiende donde este
un ciudadano de sus respectivas naciones. No por nada Alemania durante la IIGM
sustentó su afán expansionista en el Jus Sanguinis, llegandose a decir que,
Alemania era cualquier suelo donde pisara un alemán. Algo por lo demás, que de
cierta manera está aún vigente, al menos no ha sido negado.
El
principio de la sangre para sustentar la nacionalidad se traduce magistralmente en tener en cada compatriota un embajador tácito de la
cultura e influencias nacionales fuera del territorio y en la posibilidad
incluso, de poder intervenir en los asuntos de política interna de otro país. El Jus Sanguinis expande las fronteras del país más allá de lo que señala un mapa. En
cambio nuestros limitados políticos, sobre todo los de la UDI, apenas pueden
ver sus narices entre tanta miopía política o ignorancia, vaya uno a saber.
Por todos los argumentos esgrimidos anteriormente es que los chilenos residentes en el exterior, deben tener derechos plenos para sufragar. Incluso, como ya lo propusiera en la administración de Ricardo Lagos, Chile debe transitar del Jus Solis a un predominio del Jus Sanguinis en el sustento de la nacionalidad.(1).
Por todos los argumentos esgrimidos anteriormente es que los chilenos residentes en el exterior, deben tener derechos plenos para sufragar. Incluso, como ya lo propusiera en la administración de Ricardo Lagos, Chile debe transitar del Jus Solis a un predominio del Jus Sanguinis en el sustento de la nacionalidad.(1).
A
saber, los chilenos en el exterior suman cerca de 800 mil personas. Las
colonias más importantes de chilenos en el exterior están en:
a) Argentina:
338 mil chilenos
b) EE.UU.: 106 mil chilenos
c) Brasil: 54 mil chilenos
d) Venezuela: 45 mil chilenos
e) Canadá: 33 mil chilenos
f) España, Suecia y Australia: 26 mil chilenos en cada uno de estos países.
Enlace recomendado Proyecto Jus Sanguinis
b) EE.UU.: 106 mil chilenos
c) Brasil: 54 mil chilenos
d) Venezuela: 45 mil chilenos
e) Canadá: 33 mil chilenos
f) España, Suecia y Australia: 26 mil chilenos en cada uno de estos países.
Enlace recomendado Proyecto Jus Sanguinis
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1
El Presidente de la República, Ricardo Lagos; y los ministros del Interior,
José Miguel Insulza; y de Relaciones Exteriores, María Soledad Alvear, firmaron
el jueves 11 de enero de 2001 el Mensaje con que se inicia el Proyecto de
Reforma Constitucional en Materia de Nacionalidad.
